¿Quién es Sabia Natura?

Pues aquí escondida estoy yo, Sonia María.
¿Por qué he creado este blog?
Pues porque mi profesión y mi pasión es enseñar que alimentarse y cuidarse de forma natural es a parte de saludable, divertido y muy gratificante; aunque normalmente nos vendan todo lo contrario.
Mi historia:
Desde pequeña siempre me llamó la atención el mundo de la alimentación, la cosmética natural y el yoga; de echo, cuando iba a la librería siempre me acababa comprando alguna revista relacionada con la alimentación saludable o la salud natural; y si llegabas a mi casa me encontrabas pintando, bailando, cocinando, o estirándome como un gatito en el suelo.
Cuando terminé el instituto, no sabía que carrera cursar, así que me fui a la universidad de Cádiz (dónde nací y dónde viví hasta los 21 años) a preguntar si existía alguna carrera universitaria relacionada con la alimentación. Por aquel entonces, tan solo había el Ciclo Superior de Dietética y la Diplomatura Privada en un par de universidades, así que, por cuestiones de la vida acabe cursando la Diplomatura de Turismo; sí, lo sé…no tiene nada que ver, aunque también existe el turismo gastronómico, ¿no? 😛
Cuando acabé turismo lo tenía claro…seguía queriendo estudiar nutrición, así que me fui a Galicia (lugar de donde proceden todos mis genes) y cursé el Ciclo Superior de Dietética, hice las prácticas en un hospital y allí me quedé trabajando durante 8 añitos.
Mientras estuve de dietista en la cocina del hospital me seguí formando en cosas como: Psicobiología Nutricional (Universidad de Granada), Fitoterapia (ISMET),Nutrición para la Fertilidad, Cosmética Natural, Cocina, y practicando mucho, mucho, yoga.
¿Influencias Familiares?
Aunque en mi familia nadie había mostrado interés por la salud natural, algunos sin querer, me influyeron de forma importante. Una de esas personas fue mi abuelo paterno (Cesáreo), él fue el fundador del bar en el que yo y mis hermanas nos criamos. Siempre estaba en la cocina preparando las “tapiñas” (mezclando cocina gallega y gaditana), y en lugar de dejar de hacerlo, una vez jubilado era el que seguía cocinando en su casa; siempre cocinó con amor, así de ricos estaban sus platos.

Y con el paso de los años me di cuenta de que otra de mis grandes influencias fue mi abuela materna (Marina). Por un lado despertó mi interés por las plantas medicinales; en alguna ocasión, durante las vacaciones de verano en Galicia, la acompañé a buscar hojas de Hierba Luisa para calmar mis molestias digestivas…y, para mí, aquellas hojitas con olor a cítricos eran pura magia, porque mi dolor de barriguita desaparecía al poco rato de tomar su infusión. Por otro lado, mi abuela murió muy joven de una enfermedad que tiene bastante relación con la alimentación, lo que lógicamente también influyó mucho en mí.
A ellos dedico también este blog, por inspirarme ese gran amor por la cocina y la naturaleza.

Un camino hacia lo natural
Pasados ocho años como dietista en la cocina del hospital me di cuenta de que ese no era mi lugar, no era el trabajo que me llenaba. Lo que realmente me gustaba era la educación nutricional, enseñar lo maravilloso que es nutrirse, cocinarse con amor, respetar y querer a nuestro cuerpo (nuestro verdadero hogar), el que nos lleva de un lado a otro cada día. Hacer ver también la gran importancia del contacto con la naturaleza, esa falta de pisar tierra, sentir el sol, respirar el aire fresco que nos brinda un buen paseo por el bosque…Todo eso que nuestro cuerpo necesita cada día, que actualmente brilla mucho por su ausencia y que explica, en muchas ocasiones, muchas de las patologías que afectan a la población actualmente.
Así que espero servirte de inspiración para empezar a llevar un estilo de vida más saludable, que te haga sentirte bien, disfrutar y dar lo mejor de ti. Porque… ¿de verdad pensamos que podemos ser felices sin darle a nuestro cuerpo (y en especial a nuestro cerebro) los nutrientes que necesita cada día? Creo que la respuesta es sencilla, ¿no? 😉